Curso de Big Data

Basta con teclear las palabras «big data» en el buscador de cualquier plataforma de empleo para ver cómo se multiplican las ofertas de trabajo: casi 500 en Infojobs, más de 1.500 en LinkedIn… Buscan desarrolladores, analistas, programadores, gestores de proyectos, consultores e ingenieros. Todo con el apellido big data. Los datos son el nuevo petróleo, pero lo complicado para las empresas no es encontrarlos, sino encontrar un profesional capaz de almacenarlos, estructurarlos y analizarlos. Tras la proliferación de posgrados y másteres en los últimos años, llegan nuevas titulaciones universitarias que prometen formar a los cazatesoros de la era digital.

La frase continúa: no hay suficientes expertos en big data para satisfacer la demanda de las empresas. El mercado laboral demanda cada vez más profesionales que sepan manejar la ingente cantidad de información que generamos a cada paso digital que damos: visitas, compras, fotos, búsquedas, ubicaciones, comentarios en redes sociales… El informe anual de 2017 de LinkedIn sobre los empleos más emergentes señaló que tres de los puestos más demandados en Estados Unidos eran los relacionados con el big data. IBM prevé que la demanda de este tipo de profesionales crecerá un 28% de aquí a 2020. Y en España, el último estudio sobre los puestos y habilidades más demandados elaborado por la escuela de negocios EAE sitúa al experto en big data como el segundo profesional más buscado y el primero en la lista de los puestos más difíciles de cubrir.

Este desfase entre la oferta y la demanda, unido a la promesa de elevados salarios, ha incrementado la oferta de formación relacionada con el big data. La oferta va desde carreras de cuatro años hasta cursos intensivos de sólo tres meses. Algunas son sólo para ingenieros y matemáticos, mientras que otras están abiertas a todo tipo de perfiles. Los asistentes son tanto recién licenciados como profesionales que buscan reciclarse. Las nomenclaturas, como en cualquier campo de reciente creación, se mezclan: analítica, programación, inteligencia empresarial, ciencia de los datos. Y la lista de conocimientos y herramientas que hay que aprender es cada vez mayor: Hadoop, minería de datos, R, Python, visualización…

Entre tantos conceptos y ofertas, ¿por dónde empezar si se quiere entrar en el mundo del big data? Ignacio Gómez, director del máster en Gestión y Análisis de Big Data de la Escuela de Negocios y Dirección, recomienda empezar por aclarar las ideas. «Hay varios términos que están relacionados y no son lo mismo, pero tienden a confundirse», explica. «Por un lado, está el big data, un concepto informático que se refiere al almacenamiento de grandes volúmenes de información. Por otro lado, está la analítica de grandes datos, que también suele denominarse ciencia de datos. Se trata de convertir los datos almacenados en el big data en información.

Esta distinción también se aprecia en las dos grandes categorías de profesionales que están surgiendo en este campo: los expertos en big data – «informáticos especializados en bases de datos, es decir, en la infraestructura necesaria para almacenar grandes volúmenes de datos», en palabras de Gómez- y los analistas de datos o data scientists, que se encargan de extraer información de los datos. Aunque la parte técnica, de nuevo, se confunde con la empresarial: si los expertos deben entender las necesidades de las empresas para detectar qué información es realmente valiosa para ellas, los ejecutivos y directivos también necesitan formación en big data para poder explotar su potencial.

«Hay mucha formación orientada a los directivos, pero se trata más del negocio que de la tecnología», dice Gómez. Eso no es malo en sí mismo, pero para elegir un camino tienes que tener claro tu objetivo -quieres centrarte en la parte técnica o en la de gestión- y tu perfil, ya que algunos programas exigen formación previa en matemáticas, ingeniería o estadística. He aquí tres opciones para estudiar y especializarse en big data.

Licenciatura: cuatro años para formar a los ingenieros del futuro 2.
Hasta ahora, la formación en big data se ha centrado en coger perfiles técnicos de otros mundos (recién licenciados o profesionales que han estudiado informática u otra ingeniería, matemáticas…) y darles una pátina de conocimiento en big data; no en vano, el experto en este campo necesita destilar una particular mezcla de programación, matemáticas y estadística en su trabajo diario. Pero ya han empezado a surgir los primeros grados universitarios en big data -la Universidad de Valladolid fue la primera en España-, la mayoría de ellos orientados a la ciencia de datos.

Pero ya han empezado a surgir los primeros grados universitarios en big data -la Universidad de Valladolid fue la primera en España-, la mayoría de ellos orientados a la ciencia de datos.

El big data se refiere a grandes volúmenes de datos, pero hay empresas que, sin tener tanta información, también pueden trabajar con la misma lógica de tomar decisiones basadas en evidencias y datos, y no sólo en criterios y experiencias personales. Esta es la lógica de la nueva oferta formativa», explica Teresa Sancho, directora del nuevo grado online de Ciencia de Datos Aplicada que la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) pondrá en marcha en febrero. El objetivo es formar a científicos de datos desde cero que puedan «conocer el ciclo de vida de los datos y estar preparados para abordar problemas complejos con las herramientas disponibles, que son muchas, de forma adecuada».

En la Universidad Pompeu Fabra (UPF), los alumnos de la primera promoción de Ingeniería Matemática en Ciencia de Datos acaban de empezar su segundo curso. Y ya hay empresas que piden becarios. «Les hemos pedido que esperen hasta el tercer año», dice Xavier Binefa, coordinador del programa. «La sociedad en la que vivimos requiere un tipo de profesional que no existe. Y el ingeniero del futuro es un ingeniero digital», resume el profesor. «El científico de datos tiene que ser un profesional capaz de sacar conclusiones inteligentes de los datos, ayudando a la sociedad a entender cuál es su realidad». La titulación ha conseguido incluso atraer a las chicas, que ocupan casi la mitad de los puestos, a pesar del problema general de falta de vocaciones científicas femeninas.

El máster ha sido hasta ahora la forma más habitual de especializarse en big data. Sin embargo, mientras que la formación de grado se centra más en el análisis y la formación de perfiles con una sólida base técnica, los programas de postgrado se dividen en dos tipos. Por un lado, los programas centrados en el aprendizaje de habilidades técnicas: programación, estadística, modelización predictiva…. La mayoría de ellas están orientadas a perfiles científicos (informáticos, matemáticos, estadísticos, etc.), aunque algunas de ellas también admiten licenciados en administración y dirección de empresas. Y por otro lado, los cursos de postgrado en gestión y liderazgo, que pretenden formar a los directivos y ejecutivos para que sean capaces de ver el potencial empresarial del big data y se familiaricen con sus herramientas y lenguajes. Los precios pueden oscilar entre 3.000 y 6.000 euros en las universidades y 10.000 euros en las escuelas de negocios.

Francisco Santos, director de la Escuela de Negocios y Dirección, destaca varias recomendaciones para quienes quieran elegir un programa de postgrado: «Es importante analizar las salidas profesionales que ofrece la titulación. Para los jóvenes, las prácticas también son esenciales, porque si no tienen experiencia laboral previa, necesitan tener contacto con el mundo real. También hay que analizar el profesorado (que los profesores trabajen en lo que hablan) y la estructura de los contenidos, que deben ser adecuados y tener sentido en el mundo empresarial, porque hay másteres que son un popurrí, sales sabiendo mucho de todo y sin especializarte en nada.»

  1. Cursos: una puerta de acceso a los datos
    La formación intensiva y específica mediante cursos abre otra vía para especializarse en big data. Este es el camino que tomó Álvaro Jaén para reciclarse tras años de trabajo en el sector turístico. «Empecé a leer artículos sobre el tema y quise adentrarme en él para sacar el máximo partido a todos los datos que tenían las empresas, pero que no sabían cómo utilizar», explica. Hizo un curso de la Fundación Telefónica, luego un máster y entró a trabajar en el área de big data de la compañía telefónica.

Ahora, Jaén está a punto de empezar a dar clases en el nuevo curso de ciencia de datos que la empresa Neoland lanza este mes. Se trata de un bootcamp: un curso intensivo que en tres meses promete formar profesionales capaces de trabajar en proyectos de big data, independientemente de la experiencia o formación previa de los alumnos. «Estamos en contacto con empresas de diferentes sectores. Las empresas nos dicen qué tipo de conocimientos deben tener los alumnos que buscan y nosotros trabajamos con ellas para crear juntos un plan de estudios», explica Carlos Cazaña, responsable de Neoland, sobre su método.